25 enero 2012

He aprendido...

A través de los años que he vivido,
en el tiempo y la época que me tocó vivirlos,
he aprendido que,
sobran los dedos de la mano
para contar a los verdaderos amigos.
Que si la gente cambia su discurso, y aparece en su cara
la sonrisa de Judas, es porque la calle esta dura.
Que es un mito creer que algún día uno,
o alguien vaya a madurar.
Me he dado cuenta que la metamorfosis
del guerrillero al dictador se basa en
“te doy la libertad pero después te la quito”.
He notado que el mínimo roce con ciertas mujeres
pone en movimiento toda la sangre hacia un solo punto.
Y que el lugar más placentero donde recostar la cabeza
es sobre el pubis de una mujer.
Que el mayor placer es el más barato,
no hay que poner, sólo quitar.
Que la sensación más maravillosa en este mundo
es el amor correspondido y el sexo a cualquier hora,
y que de esta unión inevitablemente surgió la música.
Que la categoría “casado” del estado civil, por años
se ha escrito con un error ortográfico.
También he aprendido que el mejor momento
para disfrutar la ciudad es el primero de Enero
a las 8 de la mañana.
Con sorpresa descubrí
que el culo de una mujer es tan poderoso que es capaz de
destruir corporaciones, empresas, familias,
instituciones, sociedades, gobiernos…
y por supuesto… viejas amistades.
Que juntar dos placeres al mismo tiempo es maravilloso,
juntar tres es excitante, cuatro es fantástico
y cinco es peligroso.
Que Dios baja en una nube para oir mejor
lo que todo el tiempo decimos y hacemos,
y que me quedan muchas cosas más que aprender
en los cien años que me quedan de vida.

Juan Centeno
Enero/2012

10 enero 2012

DIOSES (por Esthela Calderón)


He nacido
en la parte más afortunada
del mundo,
aquí muchos
son campeones de nacimiento.

Soy de la parte del mundo
donde robar es un deporte
tan legal como
la libertad de un narcotraficante.

Somos súper talentosos
en actos de encantamientos,
desaparecemos ferrocarriles, bancos,
partidos, empleos y diputaciones,
existe el doctorado
en pasadas de cuentas
sin necesitar la asistencia
universitaria,
cargamentos enteros de armas
se evaporan
para materializarse en otro punto,
pues tenemos fábrica
de puntos ciegos
¡realmente qué afortunados!

y eso es nada…
… allá arriba
en un cielo bien privado,
los Dioses
de nuestro gobierno del Olimpo
le dieron cadena perpetua
a la honestidad,
secuestraron la justicia,
fusilaron el respeto
y las leyes sufren
violencia doméstica.
Si no lo sabían
Nicaragua tiene Dioses,
… siempre los ha tenido.

Esthela Calderón
(Amor y Conciencia/2004)

31 diciembre 2011

Francisco Ruiz Udiel In Memoriam...por Maria Eugenia Marin.


ELLA VIVE EN MI
… La tarde ya no era tarde y bajo el umbral cerré mis ojos…
Francisco Ruiz Udiel
En algún rincón secreto de mi cuerpo
está ella
escondida
agazapada
incubándose en alguna célula que no imagino
creciendo en mi.
Vendrá un día cualquiera
y aunque no la invite
me habitará irremediablemente.
Cobrará vida a expensas de la mía,
me llevará a ese viaje anunciado
desde el principio de los siglos.
Develará ante mí el misterio…
lo que existe más allá
esa dimensión desconocida
que tantas dudas ha generado
y volveré a ser parte del todo.
El tiempo,
el que yo conozco,
perderá su esencia.
Lo que he hecho y dejado de hacer,
lo que he acumulado
lo que he querido ser
lo que soy
perderá su sentido.
Ya no estaré
ya no existiré…
¿Habrá quienes me extrañen
hasta la impotencia y las lágrimas
cuando me haya ido?

cuando me haya ido…
cuando me haya ido…


--
María Eugenia Marín
Cirujano Dentista
UNAN León

14 diciembre 2011

LOS ANUNCIOS DE TANO.



Cada vez que llega la fecha del cumpleaños es motivo de reflexión. Este año me han impresionado los múltiples saludos de viejos y nuevos amigos a través de Facebook, e-mail, mensajes de texto y llamadas telefónicas. Es fabuloso que personas que están lejos, le escriban a uno con cariño, igual los que me felicitaron por Facebook y que viven en mi cuadra. ¡Pues que les cuento! Que esas muestras de afecto me hicieron recordar cuando hace muchos años, unas amigas me enviaron sus felicitaciones por una vía muy particular. Aquí empieza el cuento. 

Yo vivía en Nagarote en casa de mi hermana Daisy. Eran los años 80, suficiente referencia para imaginarse uno como era el Nagarote de esos tiempos. Había un señor llamado Tano, que tenía un medio de comunicación muy curioso. En el patio de su casa se levantaba un árbol frondoso que casi tocaba el cielo. En la copa del árbol se había colocado una bocina para pasar anuncios. Un dispositivo de mecates bien ajustados movía la bocina según la dirección donde el cliente quería se divulgara su mensaje. Uno llegaba y le pedía a Tano que le pasara un aviso, le entregaba un papelito con el mensaje escrito y previo pago se procedía a la comunicación. Era notorio antes de escuchar la voz de Tano, un sonido o ruido peculiar que emitía el aparato que hacía que todo mundo preparara el oído para escuchar mejor. Siempre, se escuchaban las dos palabras que antecedían al mensaje: Atención… Atención… y luego por todo el pueblo se difundía la venta de huevos, promociones de los colegios, bautizos, misas de muertos, y muchas cosas más. Los Nagaroteños más viejos recordarán aquel anuncio que despertó a todo el pueblo a la medianoche cuando Tano informaba que había nacido un ternero con cabeza de gente, y que podían ir a verlo a tal dirección. Al rato una multitud al frente de la casa donde destazaban reses, exigía ver aquel fenómeno. 

Pero volvamos a mi cumpleaños.

Un día como hoy 14 de diciembre… en esa misma época que les refiero, yo estaba en mi casa, eran como las cuatro de la tarde. Una ex novia de nombre… se llamaba… quiero ver… ¡Luisa!  si, así se llamaba, fue en compañía de su hermana, a buscar a Tano para contratar sus servicios. Le entregó el papelito, le dio las indicaciones respectivas y sus honorarios. Al rato se escuchó en todo el pueblo: Atención, atención: “En ocasión de estar celebrando la gloriosa fecha de su cumpleaños el caballero Juan Centeno, una buena amiga que siempre lo recuerda le dedica estas complacencias deseándole muchas felicidades, escucharemos a continuación la canción ¡Caballo Viejo!”… y acto seguido sonaba la canción. Unos vecinos me avisaron para que pusiera atención. Si… ya lo escuché les decía con una sonrisa forzada. La segunda canción que me dedicaron ese día fue Ese cuerpo mío cada día más viejo… y la tercera ya no alcanzo a recordar. En medio de las bromas de los amigos creo que lo disfruté, y ahora más de 30 años después lo recuerdo con nostalgia. 

Gracias a todos los que contribuyen con su amistad a que esta vida sea más divertida.

Juan Centeno
León/Nicaragua
14 de Diciembre de 2011.

03 diciembre 2011

Cruce de caminos



Después de la medianoche
al volver de su paseo con el rey,
Slow-hand penetró al cuarto blanco
y escribió su profecía.
Por eso estoy ahora en este solitario y desierto
cruce de caminos,
donde el sol perpendicular calcina las piedras
y hace correr angustiados a los escorpiones.
Aquí junto al único árbol, bajo la única sombra,
veo llegar sobre el polvo del camino
la silueta reverberante de Mr. Robert Johnson,
en el mismo sitio donde pactó con el diablo.
Se acerca sin decir una palabra,
me mira, observa los alrededores,
extiende su mano y me entrega
un papel viejo y amarillento,
es su canción número treinta,
la última canción para la bestia.
Mientras se aleja en medio del viento feroz
leo los primeros versos
de este
blues para la noche de tu muerte…

Juan Centeno
Leon, Dic/2011

02 diciembre 2011

La Puerta Abierta


Hay un recuerdo tuyo
en cada rincón del infierno,
de las épocas gloriosas que has sobrevivido,
y de tus tempranas muertes en la hoguera.
Te has guarecido vilmente debajo
de la sombra del tiempo.
Has tenido muchos nombres,
muchos rostros que nadie puede precisar.
Has vivido entre ricos y pobres,
entre criminales y emperadores,
y cada cien años has presenciado
en la distancia, la muerte de los inocentes.
Esta noche,
otra vez dejaste la puerta abierta,
te has puesto tus collares,
y te has sentado en la mecedora,
a la espera, impaciente,
de tu asesino que nunca llega…


Juan Centeno
León, Dic/2011
(de... Un Blues para la noche de tu muerte)