09 febrero 2010

LEON TAMBIEN EXISTE

17 enero 2010

Hermanas

La poesía y la locura son dos niñas tomadas de la mano caminando hacia el abismo.

JC

04 diciembre 2009

TODOS CON SALVADOR CARDENAL !!!!!!


Una noche, hace varios años ya, me encontré a Salvador Cardenal cantando en uno de los sitios bohemios de la ciudad de León, Nicaragua. Conversamos brevemente entre el bullicio de la gente y me habló de sus próximos proyectos. En un receso, tomó un crayón, y como era la costumbre en ese lugar dejó un recuerdo en la pared, hizo el dibujo de un rostro femenino y escribió su firma en la parte inferior. Yo aproveché esa noche para fotografiar aquel dibujo que me pareció simple y bello. Meses después, cuando la pared se llenó de escritos y autógrafos, el sitio fue remodelado y una capa de pintura cubrió todos aquellos recuerdos, incluyendo el rostro de mujer que Salvador había dibujado. Un día de estos encontré la foto en mención y me dispuse a darle vida nuevamente, imaginando que en este intento también podía inyectarle un poco de vitalidad a mi amigo enfermo. Con un poco de paciencia eliminé lo que otros habían escrito alrededor para darle exclusividad a la obra, y después de unos ajustes que no alteraron los trazos originales, quedó esta imagen que comparto con Ustedes.
ADELANTE SALVADOR !!!

21 octubre 2009

06 junio 2009

ACLARACION

Cuando un hombre y una mujer hacen el amor
es incorrecto creer que los dos cuerpos se unen,
no es así,
el hombre entra en la mujer,
en ese momento la mujer lo acoge
lo recibe en su seno,
el hombre se deja llevar,
la mujer lo envuelve
lo hace suyo
quedando él a merced de ella,
atrapado en ese mágico universo del deseo.

JC-Junio-Con insomnio

04 mayo 2009

EL CARDENAL SALVADOR


Hace varias décadas, cuando aún no terminaba el siglo XX, la Diosa de la Naturaleza reunió a todos los animales del reino, claro… del reino natural, porque antes nos habían enseñado que había el reino vegetal, animal y mineral. Ahora son dos, reino natural y reino artificial. La Diosa habló con todos exponiéndoles el gran desastre que se avecinaba si los seres humanos continuaban haciendo daño al planeta. “He escogido a uno de ustedes – les dijo - para que se convierta en el salvador del reino natural”, los animales más fuertes se sintieron aludidos y empezaron a murmurar… el león, el elefante, el tigre. No hijos míos, continuó. No es ninguno de Ustedes. Será… un ave!. Para que vuele alto y cante, y que su canto haga reflexionar a los seres humanos sobre el futuro que nos espera. El águila y el Cóndor creyeron ser los elegidos y desplegaron sus grandes alas en señal de aprobación. Tampoco es uno de Ustedes mis alados hijos. Quien se encargue de salvar a nuestro reino es un pequeño pájaro cantor, él habrá de llevar el mensaje que abra los ojos al mundo sobre el peligro que se avecina. Quien será? Quien será? Se oía el rumor. La Diosa agregó entonces: serás tú pequeño Cardenal, desde hoy cantarás a los cuatro vientos tu mensaje de salvación. Aquel pájaro levantó vuelo y desde entonces no ha parado de cantar. Por su misión encomendada fue llamado a partir de ese momento el Cardenal Salvador. Esto ocurrió hace mucho tiempo. Hoy en día para despistar a los seres humanos aquel pájaro cantor cambió el orden de su nombre y se le conoce como: Salvador Cardenal.
(Juan Centeno/abril/2009)

Canción  que cuenta la historia de cuando Salvador se despertó y fue al bosque y al mar a juntar a los animales para hacer una orquesta que le acompañara una canción que él había compuesto.



La sonrisa clara
El cabello gris
Arriba de su cabeza
Vuela un Colibrí.

Cuando el día se despierta
con un Sol Mayor
Salvador abre los ojos
Bosteza una canción. Eh Ah La La… Ah La La, …

Camina hacia el bosque
Pasa por el mar
Una ardilla va en su hombro
Muchas van detrás

Se está juntando la orquesta
“Reino Natural”
Y quien lleva la batuta
Es el Cardenal.. Eh Ah La La… Ah La La, …


En la banda hay Tortugas, Cangrejos y un Calamar
Y un Delfín se para...  poder mirar
Que Mi Luna viene a alumbrar
Aló ¡! Ya está sonando el teléfono de Dios.

La sonrisa clara
El cabello gris
Arriba de su cabeza
Juega un Colibrí.

Cuando el día se despide
Se oye una canción
Dios se acerca en una nube
Para oir mejor !!!!!!
Eh Ah La La… Ah La La, …

26 marzo 2009

EL EXAMEN


El examen había iniciado con unos minutos de retraso. Los ojos de Laura sobre el papel avanzaban letra por letra, palabra por palabra, frases y frases sobre asuntos relacionados con la ciencia. De vez en cuando se rascaba la pantorrilla, levantaba la cabeza y miraba al profesor que la observaba desde su puesto de vigilancia allá arriba delante de la pizarra. Sus miradas se cruzaban como dos rayos de fuego; cada uno adivinando el sentimiento del otro y aparentando normalidad. Laura volvía sus ojos al papel, a concentrarse en el examen y a escribir sus respuestas.

El profesor tenía ya algunos meses una idea martillando su mente. Se moría de las ganas de acariciar los cabellos de Laura, a pesar que ella usaba el pelo corto, exageradamente corto. Los días de clase la esperaba ansioso. Se asomaba a la puerta del salón hasta que la miraba llegar imponente, desplegando su figura desde lejos. Ocultaba sus ojos tras unos lentes oscuros y con el hombro sostenía el bolso lleno de cuadernos y cosas de mujeres. Saludaba al profesor con la pena de quien cree ser esperado para iniciar la clase, acto seguido se quitaba los lentes y tomaba su asiento al fondo del aula. Se posesionaba de su sitio como una guerrera que se toma una ciudad y colocaba sus libros y lápices como los cañones que se pasean por la plaza recién conquistada. Cuantas veces había soñado despierto con ella, imaginado su perfume, su aliento, su rostro al hacer el amor y el apacible golpeteo de su corazón al dormir.

El examen continuaba sin novedad. Todos apurados escribiendo. El, seguía con la mirada fija en aquella extraordinaria mujer. Más tarde, se levantó y caminó por el salón hasta llegar al asiento de Laura. De nuevo sintió las ganas de acariciar su cabello. Respiró profundo y continuó con sus pasos lentos por el salón. Llegó al asiento donde se sentaba a vigilar a los alumnos y desde allí siguió contemplándola. La observó sin esperanzas, pensó que era una mujer dura, dominante, de esas que toman sin pedir, la vio tan bella y la sintió más lejos que nunca.

De repente, ella levantó la vista y descubrió sus ojos que la contemplaban, adivinó el mismo fuego que venía como una súplica de amor. Se miraron por unos instantes que se prolongaron al infinito. El gritaba en silencio: Te amo... Te amo... sin apartar los ojos. Ella hizo a un lado el examen, se levantó sin dejar de verlo a los ojos y caminó hacia él. El profesor creyó que se aproximaba un desenlace de historia de amor. Laura avanzaba lentamente. Llegó hasta él, sus labios se acercaron a sus oídos, entonces el sintió el resplandor de Laura en su rostro. Estaba a punto de desmayarse por la emoción cuando la oyó decir: ¿Profe, me da permiso de ir al baño?


Juan Centeno