22 septiembre 2014

DEPRESION



Llega sin avisar
vestida de mujer
alta y desnuda.
Se acerca despacio
y besa mis labios
para seducirme.
La siento dentro de mí,
recorre todos mis espacios
amándome…
y en el momento
en que me olvido del mundo
me clava dulcemente
sus dos largos afilados cuchillos
en mi espalda.

JC/León/Sept/2014




21 septiembre 2014

El último blues

                                                 a T.M 

La amó tanto,
le hizo versos y canciones,
le bajó la luna,
se amaron bajo el arrullo
de las olas,
el sol besó sus cuerpos
llenos de sal y pasión.
Un día le dijo al oído
que nunca podría vivir sin ella.
Y cuando ella se marchó
él cantó su último blues al atardecer.
Entonces ella se dio cuenta
que él decía la verdad
cuando le avisaron sobre la tragedia
y lo vio colgado,
moviéndose lentamente al vaivén
de la brisa de aquella fresca mañana.

JCenteno/León/Sept/2014.


30 mayo 2014

La Esposa


La esposa ya no quiere sus besos,
ni sus caricias,
ni las frases amorosas a diario.
Quiere que él repare el techo,
que arregle la licuadora,
y que ponga un clavo en la pared
donde ella pueda colgar su corazón.

JCenteno

Mayo/ 2014

17 mayo 2014

Poema sin nombre ni número.

Ya no soy el cantor que solía ser.
Aquel con flores en el pelo que se plantaba
en las esquinas con su guitarra y un pañuelo con bicarbonato.
¿Se acabaron los sueños?
He cambiado el arrojo de otros tiempos
por una placentera tarde frente al televisor.
La casa, los hijos, la bondad del fin de semana
son grilletes que callan mi guitarra
con una bandera apretando la garganta.
Por eso mi amor, hoy sólo te ofrezco mi sonrisa,
la sonrisa de los grandes teatros
donde canto… para no llorar.

Ya no soy el poeta que solía ser.
El flaco de bigotes que te regalaba versos
en el papel plateado de las cajas de cigarrillos.
El que le gritó a la guardia y corrió huyendo por los patios…
El de las manos torturadas que te escribía versos
temblorosos en la casa clandestina.
Mis versos se han vuelto contra mí,
y a duras penas la nostalgia apura el último trago,
para que yo cuente las historias de héroes que nunca conocí.
Me cuesta ahora escribirte versos de amor,
hoy que el amor tiene otro significado,
hoy que tu rostro se cae a pedazos
y una gran cicatriz te abre el corazón.
A los principios les llegó el final
y ya no puedo huir por este patio,
porque ahora aquí descanso por las tardes,
viendo el aleteo de las mariposas,
o leyendo los poemas de Leonel Rugama
mientras mi nieto se mece en el columpio
y las hormigas en fila cargan su alimento.

Ya no soy el cantor que solía ser.
Ya no soy el poeta que solía ser.
¿Me perdonarás algún día Nicaragua?

 JC Mayo/2014.